Lag Baomer y Rabi Akiba

15/May/2025

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman, para CCIU

En el atardecer de hoy, 15 de marzo, comienza Lag Baomer, la festividad de las fogatas, que se produce entre Pesaj y Shavuot y recuerda el asedio que sufrió Jerusalem en el siglo I, por parte de los romanos. La Esc. Esther Mostovich, habitual colaboradora, nos deja su reflexión sobre Lag Baomer y la figura del Rabi Akiba. En la foto, la tumba de Rabi Akiba en Tiberíades.

Hace un año publiqué en este Portal sobre la celebración mística de la fiesta de Lag Baomer. Ahora mi pregunta es: ¿Qué tiene que ver Rabi Akiba con la festividad de Lag Baomer? Para este tema conozco dos fuentes principales. Una es el Talmud de Babilonia, Tratado Ketubot (Contratos), del siglo VI e.c.1

Otra es el Midrash Avot de Rabí Natan.  Rabi Natan vivió en Judea el siglo II y comienzos del siglo III e.c.  “Avot de Rabí Natan” llamado también “ARN” son Interpretaciones y anécdotas, de los dichos y las vidas de los rabíes.2

El episodio de Lag Baomer se ubica en el siglo I e.c. Jerusalem sufre el asedio romano, escasea la comida. En Jerusalem vive un terrateniente muy rico, que se llama Ben Kalba Shavua. Akiba ben Iosef es un pastor en las tierras de Ben Kalba Shavua, dice el Talmud.

Ben Kalba Shavua tiene una hija, Rachel. Hermosa muchacha de familia rica, que se enamora de ese pastor analfabeto, Akiba ben Iosef.

Podemos imaginar las charlas entre los enamorados. Ella ve que él es un hombre inteligente y tal vez le pregunta:

-¿Nunca fuiste a estudiar la Ley hebrea? Y él contesta:

-No. No sé leer ni escribir, ya tengo 40 años, es tarde para empezar a estudiar.

-Mi padre no querrá por yerno a un ignorante, dice Rachel… Si me comprometo contigo, ¿irás a estudiar?

Ni se duda de qué es lo que Akiba tendrá que ir a estudiar. ¿Acaso Rachel le pide que estudie la cultura griega, en ese entonces imperante en Judea, o el latín de los gobernantes romanos que en ese tiempo dominaban Judea?  No.

Un elemento a deducir: Rachel y Akiba no están hablando en hebreo, sino en algún otro idioma. ¿En qué idioma se entienden? En arameo. Ese era el idioma de la calle en Israel de ese tiempo.

El Talmud llena la historia con episodios tal vez reales o imaginarios y da a entender que al principio Akiba piensa que será incapaz de cumplir esta condición que pide Rachel. Él ya tiene 40 años, ve la empresa de aprender idioma y Ley hebrea, imposible a su edad.

Avot de Rabí Natan cuenta este episodio: mientras está en las labores del campo, sucede algo que cambia la historia. Akiba se encuentra con una sólida roca de granito perforada en el medio. Una gota de agua cae suavemente sobre el granito y resbala por el orificio. Esa gotita de agua, tan suave, pero persistente, es la que logró perforar la dura piedra. Si no tuviera la idea de Rachel dándole vueltas en su cabeza, Akiba sólo vería una gota de agua resbalando. Pero la idea que Rachel le dio, lo hace razonar y encuentra una analogía entre sus pensamientos y lo que ve.

– ¿Es acaso mi mente más dura que esta roca?, se pregunta Akiba.  Voy a ir a estudiar, aprenderé a leer hebreo y aunque sea, una sección de la Torá (Pentateuco). Y me voy a casar con Rachel.

Una norma que se deduce de aquí: Persistir suavemente puede quebrar hasta a las piedras más duras. Otra: nunca es tarde para empezar a estudiar. Akiba era analfabeto hasta los 40 años ¡y llegó a ser uno de los mayores sabios de Israel!

Rachel está enamorada y además, se da cuenta de que Akiba es un hombre de bien.  Quizás se lo dice a su padre y él le contesta “¿Amor? ¿De qué me hablas?   Ese pastor ignorante no es para ti”. Ben Kalba Shavua es un hombre rico, quiere un yerno digno, un estudioso de la Ley hebrea.  El episodio es un ejemplo para que los padres en el futuro, busquen esposo a sus hijas. La cualidad más deseable en un yerno, ¿cuál es? Que conozca la Ley de Israel. Para los rabíes, un ignorante es el judío que nunca ha estudiado la tradición hebrea, aunque sepa y conozca de otros temas laicos. Lo que es peor, el am aharetz, tiene alguna vaga idea de la Ley hebrea y sobre ella discute sin conocer. Para discutir, sobre Ley hebrea o sobre cualquier asunto, hay que saber de qué se discute.

A partir de la conquista griega de Judea (año 334 a.e.c.) buena cantidad de judíos, siguiendo las ideas de la época, se volcaron hacia la sabiduría y filosofía griega y la búsqueda de la felicidad personal como sentido de la vida. De ahí en adelante, el término hebreo “apikorsim” (epicúreos) ha señalado a los judíos que estudiaron la tradición hebrea pero rechazan observarla.  A principios de siglo XX los judíos llamaban “apikorsim” a los jóvenes que abrazaban la revolución. Socialistas, comunistas judíos, no tenían nada de epicúreos pero en cierto sentido eran similares a los judíos de la época griega. Habían nacido en hogares tradicionales y recibido educación judía ortodoxa, después aprendieron filosofías diferentes, abrazaron las ideas socialistas y comunistas, discutieron y renegaron de su Fe.  En la época en que se sitúa el relato de Akiba y Rachel, siglo I e.c, los esponsales eran decididos por los padres, las parejas no se casaban por amor. Pero, verdad o leyenda, según dice el Talmud, Rachel opina diferente y toma el asunto a su cargo. Akiba acepta la condición de estudiar y los enamorados se comprometen sin que lo sepa el padre de la novia. Desde que es púber, la mujer tiene plena capacidad para dar su consentimiento al compromiso de matrimonio y al matrimonio. Esa es la halajá, jurisprudencia hebrea vigente hasta el día de hoy.

Al poner su condición, Rachel no dice cuántas cosas tendría que aprender Akiba, ni durante cuánto tiempo tendrá él que estudiar. ¿Qué regla dedujeron de esto los rabíes?: No hay límites para el estudio.

Ben Kalba Shavua se desespera. Rachel, ¡prometida a un ignorante!  En ese momento de furor, pronuncia un juramento:

-Juro que ningún beneficio tendrás de mis riquezas, le dice el padre a Rachel.

Ben Kalba Shavua ha jurado y el juramento compromete al hombre frente al Señor. Dejar de cumplirlo significaría renunciar a la paz de su alma para toda la eternidad.  No hay vuelta atrás. Por arrepentido que esté, durante muchos años, Ben Kalba Shavua no puede dar a su hija ni un pedazo de pan.

Rachel y Akiba son muy pobres. Duermen en invierno, sobre un montón de paja. Al levantarse por la mañana, briznas de paja llenan la cabellera de la bella Rachel. Qué poesía en esta imagen.

Talmud, Tratado Nedarim (Juramentos)   folio 50 a. Akiba quita las pajas de sus cabellos y dice a su amada:

-Si pudiera, te daría una Jerusalem de oro.  (Un broche de oro con el relieve de Jerusalem tallado en él).

El Talmud cuenta que 12 años se queda Akiba estudiando la Ley hebrea, posiblemente en la academia de los rabíes Shemaya y Avtalion, antes de venir a visitar a su esposa.

El día que Akiba llega a la ciudad, le acompañan doce mil discípulos.

Los alumnos llenan las calles de la ciudad. Akiba pregunta a los vecinos:

-¿Dónde vive Rachel, la hija de Ben Kalba Shavua?

En la choza más pobre de todas las casas pobres de Jerusalem, está Rachel. Según el relato del Talmud, Akiba se acerca y por la ventana abierta, escucha hablar a su mujer con las vecinas.

-Llevas 12 años sola ¿hasta cuándo seguirás siendo viuda de un marido vivo?

-Mi esposo está estudiando la Ley hebrea. Si fuera por mí, puede quedarse estudiando 12 años más, contesta Rachel.

Dijo entonces el rabí Akiba: “lo hago con la autorización de ella”. Se fue, (al parecer sin siquiera entrar a saludar a Rachel) y permaneció en la escuela 12 años más.

De este episodio, los rabíes han deducido cuál es la esposa ideal: el ideal es Rachel. Abnegada, dispuesta al sacrificio de toda su vida y a trabajar duramente para que el marido estudie la Ley hebrea. No pide nada para sí. No espera ni siquiera que él la mantenga a ella ni mantenga a sus hijos.

24 años después de dejarla, según el Talmud, vuelve Akiba a su casa, convertido en un gran sabio reconocido por todos.

En su segunda visita, Akiba vuelve rodeado de 24.000 discípulos – o tal vez 24.000 pares de discípulos, es decir 48.000 personas.

Digamos, en la segunda visita Akiba vino con el doble o tal vez el cuádruple de discípulos que la primera vez, que lo rodean, para escuchar sus enseñanzas.

Tengamos presente este elemento del estudio de la Ley hebrea. Dice en Deuteronomio, 17: 9. “Para el pleito, acudirás a los jueces que estén en esos días, y ellos te dirán la palabra del juicio”.  Notemos que aquí dice que los jueces “te dirán”, la palabra del juicio. No dice que te la escribirán. Cumpliendo el mandamiento, los rabíes, desde tiempos antiguos, transmitieron la interpretación de las Leyes bíblicas, la jurisprudencia de los tribunales hebreos y la doctrina de las academias rabínicas, de generación en generación, de maestro a alumno, en forma verbal. Los alumnos rodean al maestro para escuchar sus palabras, las interpretaciones de los rabíes no están escritas.

Seguimos con el episodio. Rachel es ya una anciana, va cubierta de andrajos. Las vecinas le aconsejan:

-Pide un vestido prestado y póntelo.

Pero Rachel contesta citando un Proverbio: El justo conoce el alma de su bestia.  Y cubierta con sus andrajos, se echa en la calle delante de Akiba, a besarle los pies.

¿Cuánto hay de leyenda y cuánto de realidad en el episodio de Rachel? Es difícil saberlo.  ¿Qué mujer ha tenido tan poca dignidad por ella misma? ¡ Pasar una vida miserable para que él estudie, quedarse sin marido 24 años, trabajar en lo más humilde para ganarse el sustento criando sola a sus hijos,  y cuando él vuelve, besarle los pies y considerarse a sí misma como si fuera un animal, nada más que una bestia de su amo ! Quién sabe si la Rachel de carne y hueso existió y se comportó así o si esa mujer es un ideal que los rabinos soñaron porque nunca lo tuvieron en su casa.

Ben Kalba Shavua se entera de que un gran sabio ha llegado a la ciudad y corre a verlo.

-Maestro, hice un juramento en un momento en que estaba fuera de mis cabales. El furor me cegó. Juré que mi hija no tendría ningún beneficio de todos mis bienes. Por eso, nunca he podido ayudarla en su gran pobreza. Por favor, libérame de ese juramento.

Ben Kalba Shavua alega que pronunció ese juramento en un momento de enajenación mental. Habría en ese voto, falta de capacidad momentánea. Y pide al rabí que lo libere de ese juramento. En el Talmud, Tratado Ketuvot, Akiba busca otro camino legal para declarar nulo ese juramento: el error.

-¿Hubieras hecho ese juramento si él fuera un estudioso?, pregunta Akiba.

-Ni aunque supiera un solo capítulo del Tanaj (Biblia) o una sola jurisprudencia de la Ley Oral, contesta el suegro.

– Soy yo el marido de tu hija. Tu juramento se basó en un error, contesta Akiba. Por lo tanto lo declaro nulo.

El suegro se echó de cara al suelo y le besó los pies a Akiba.

-¡Te nombro heredero de la mitad de todos mis bienes! le dijo.

¿Cuáles se nombran aquí como causales de nulidad? La falta de capacidad y el error como vicio de consentimiento. Es lo que hoy llamamos “nulidad relativa”, al igual que en la ley uruguaya, tal nulidad tiene que ser declarada por un Juez. Akiba tiene la calidad de rabí, Juez de la Ley hebrea.

¿Qué pasa cuando hay tantos estudiantes como los que tenía rabí Akiba? ¿Qué pasa hoy en día, cuando hay tanta gente que sabe o pretende saber más que el vecino en una ciudad, o cuando se hacen campañas entre los integrantes de distintos partidos políticos? No se puede evitar que los ciudadanos discutan entre sí. El Talmud dice que los discípulos de rabí Akiba empezaron a discutir entre sí, al punto que perdieron el respeto uno por el otro. Como castigo divino, esos discípulos empezaron a morir de peste contagiosa.

Todos los discípulos rezaban y pedían al Señor que se detenga la peste. A los 33 días después de Pascua,   la peste, repentinamente, se detuvo. Era el día 33 en la cuenta del “omer”.3 En hebreo, en que las letras tienen valor numérico, “33” se escribe “L” y “G”, se lee Lag.  ¡Desde ese entonces, el día de “Lag Baomer” es de fiesta hebrea!  Es una mitzvah (deber religioso) alegrarse en ese día. Los rabíes deducen una jurisprudencia de este relato: La discusión no puede llegar a perder el respeto por el contrincante, peor aún, en discusiones públicas, si uno empieza el camino de faltarse el respeto mutuo, eso se convierte en “peste contagiosa”, dañina para todos.

¿De qué están discutiendo los rabíes del Talmud en el Tratado Ketubot cuando recuerdan y ponen como ejemplo el episodio de rabí Akiba?

Los rabíes están discutiendo sobre la obligación del marido de tener relaciones con su esposa. La obligación está establecida en la Biblia.  Exodo, 21:10. Si el hombre tomare para sí otra mujer, no disminuirá a la primera, nada de su comida, su vestido y su derecho conyugal.

Esto dice la Biblia. ¿Cómo se entiende?  ¿A qué se refiere? Tal vez, ¿Esto quiere decir que la esposa tiene derecho a que el marido la provea de comida, vestido y relaciones conyugales? Eso es lo que dicen los rabíes. Pero ¿cuál es la medida de estas tres obligaciones? La Biblia no lo especifica, el Talmud se encarga de interpretarla. Comida y vestido, de acuerdo a las posibilidades familiares, Pan y sopa, si la familia es pobre. Cordero, cuando la familia puede permitírselo. Gallina gorda, cuando hay dinero para manjares. O cuando el dueño de casa está enfermo y el ave se usa para el más antiguo remedio que todo lo cura: sopa de pollo.

Hay un dicho popular judío que dice ¿Cuándo come un pobre un pollo? Cuando el pobre está enfermo o cuando el pollo está enfermo.

Los rabíes discuten a lo largo de varias páginas del Talmud si “comida” incluye “vino”  “estando presente su marido, no nos oponemos”, dicen los rabíes. Ellos también entienden que “vestido” para la mujer, incluye adornos y maquillaje. Las esposas tienen derecho a reclamar que el marido les provea de joyas, en la medida de sus posibilidades. Y luego, los rabíes empiezan a analizar cuál es la medida del deber conyugal. ¿Cada cuánto tiene el marido el deber de alegrar a su mujer, como dicen delicadamente?

El análisis rabínico no se preocupa de la poligamia, en ese entonces admitida. La preocupación de los rabíes al analizar este versículo de Exodo es que el amor al estudio de la Ley de Israel puede ser más absorbente para un marido que el amor a su mujer.

Talmud, Tratado Ketubot, folio 62 b

-¿cada cuánto deben cumplir su deber los estudiantes? Pregunta una voz.

-Cada víspera de Shabat, dice rabí Iehudá que enseñó Shemuel.

¿Cuánto tiempo puede ausentarse un marido de su casa para estudiar?  Trasladándolo al tiempo actual, ¿cuánto tiempo se puede ausentar un marido de su hogar para hacer un doctorado universitario o un trabajo?   ¿Hasta cuánto se puede dañar la relación de la pareja por la separación?

Los rabíes del siglo VI que están componiendo la Guemara (segunda parte del Talmud), empiezan por citar la Mishna (primera parte del Talmud, redactada en el siglo II y III e.c.)  y luego  ponen todo lo que conocen del tema sobre la mesa de estudio, lo comparan, lo analizan , lo discuten y lo elaboran . Esa elaboración es el “limud”, el estudio, el discurso del Talmud .Ya hemos dicho que la palabra “Talmud” significa, precisamente, estudio.

Escuchemos las voces del Talmud.

Tratado Ketubot folio 61b: Los estudiantes pueden irse de casa para estudiar la Torá, sin permiso de la esposa, por treinta días. Con permiso de la esposa, por el tiempo que quieran. Son las palabras de Rabí Eliezer.

-Con permiso de la esposa, ¿por cuánto tiempo?

-Por el tiempo que quieran, dice la voz anónima de los rabíes.

En el Noreste de Francia, en el siglo XI, Rabí Shlomo ben Isaac, más conocido por las iniciales de su nombre, Rashi, explica así: Los maridos pueden quedarse a estudiar todo el tiempo que quieran, si es voluntad natural de la esposa a la que ella ha llegado por si misma y sin coerción. Casi un siglo después, el nieto de Rashi, Rabenu Tam, entendió que los tiempos habían cambiado y sentó esta jurisprudencia: el marido se puede ausentar de su casa , para estudiar en la academia, 12 meses, hasta un máximo de 18 meses , pero no más,  para que haya shalom bait, reine la paz en el hogar.

1 Talmud de Babilonia, Tratado Ketubot, folio 63 a.
2  Rabi Natan vivió en Judea el siglo II y comienzos del siglo III e.c.   “ Avot de Rabí Natan”  llamado también  “ARN”   , Interpretación y anécdotas, a las normas éticas, los dichos y las vidas de los rabíes Se conocen dos versiones algo diferentes de  esta obra, llamadas  ARN  A y ARN  B  y aunque su  fecha  de redacción  no puede probarse, es posible que incluya párrafos de Rabí Natan,  y otros de fecha posterior  a la muerte de  rabí Natan . La primer traducción fue hecha al latín en 1654, en ese idioma fue conocido por los teólogos cristianos.
3 Después de Pascua, se cuentan 49 días hasta Shavuot, (Pentecostés), el día 50 después de la Pascua ), durante esos días, en tiempos en que existía el Templo de Jerusalem, se ofrecía en el Templo diariamente ,un “omer “ ( medida de cebada). “ Lag baomer “es el día 33 en esa cuenta del omer.